Tu bebé mes a mes

0 Meses

Llegó el momento esperado. El bebé ya puede interactuar con tu familia mientras lo acompañan en sus siguientes etapas de desarrollo. Esta guía te ayudará a seguir paso a paso el crecimiento físico y cognitivo de tu bebé.

Hay una evolución del bebé desde el momento de su nacimiento hasta el año de vida, en que cumple, normalmente, algunas etapas de desarrollo que se pueden apreciar en gestos, movimientos, habilidades y reacciones. Conocer estas etapas permite observar los avances de tu bebé e identificar aquellos procesos que requieren ser más estimulados.

Recuerda que cada bebé es único y su desarrollo transcurre a su propio ritmo, por tanto las etapas que aquí se describen son generales e indican sólo lo que tu bebé es potencialmente capaz de realizar. Ten presente que si tu bebé fue prematuro necesitará un poco más de tiempo en su desarrollo que otros bebés de su edad. Si tienes alguna inquietud acerca del desarrollo de tu bebé, consulta oportunamente a un médico o psicólogo.

Guía y revisión: Lucía Vásquez Neira. Psicóloga clínica educacional, especialidad en desarrollo cognitivo y psicopedagogía.

1 Mes

En esta primera etapa, el contacto físico es muy importante para dar seguridad al bebé. La interacción frecuente entre madre e hijo va desarrollando el apego emocional, base fundamental para sus relaciones futuras. Al bebé le gusta que lo acune en su pecho, lo acaricie, lo bese, lo masajee, lo meza y lo lleve en brazos. Asimismo, la estimulación física y emocional por parte de todo su entorno familiar es fundamental para el sano desarrollo del bebé.

2 Meses

Es un mes de recompensas, el bebé sonríe señalando el vínculo que se empieza a desarrollar con sus padres y cercanos. También comienza a percibir algunos ruidos y emitir sonidos. Es tiempo de estimularlo tanto como sea posible. Asegúrate de que tu bebé responda a tus estímulos, considerando que aún no puede utilizar todos los sentidos al mismo tiempo ni mantiene la concentración por largo tiempo.

3 Meses

La estimulación sigue siendo crucial, tanto física como emocionalmente: hablar, cantar y leer al niño fortalece el vínculo con la madre y el entorno. Estudios demuestran que mientras más palabras escuche el bebé en sus primeros meses, más se desarrollará su inteligencia y capacidad cognitiva. Identifica qué estímulos le gustan más y repítelos, respetando desde luego sus ritmos de descanso.

4 Meses

Uno de los puntos clave en el desarrollo del bebé es el estómago. Crece, se ve un poco más gordo y puede desarrollar más capacidad de contenido y, por tanto, exigirá su amamantamiento menos veces por día. Así estará más activo y atento a lo que pasa a su alrededor. Los hábitos de alimentación van cambiando; como está atento al mundo exterior, se distraerá al amamantar y habrá que buscar un lugar tranquilo para darle su alimento. Aprovecha de estimular a tu bebé para que explore su entorno más cercano.

5 Meses

De la exploración pasa a la etapa de investigación. No sólo toma o toca, también prueba sabores y texturas con su lengua, por tanto hay que estar atento a las cosas que están a su alcance. Mejora su capacidad de movimientos. El bebé tiene más fortaleza y flexibilidad en el cuello y controla mejor los movimientos de su cabeza, también tiene más fuerza en las piernas. Comienza a dominar su lengua, labios y paladar, dando inicio al balbuceo de sus primeras sílabas.

6 Meses

El bebé desea la atención sobre sí. Su entorno es muy abierto y le gusta la cercanía y sonrisas de otros, pese a que su madre sigue siendo el centro de su conexión afectiva. El bebé comprende que su comportamiento la afecta y, por todos los medios, intentará mantener su atención. Desarrollará conductas personales para hacer saber lo que quiere. Entregar al bebé un generoso afecto ayudará a su desarrollo futuro sano.

7 Meses

Se aprecia la evolución de las habilidades motoras finas: puede tomar cosas con una mano y pasarlas a la otra, es capaz de aplaudir y beber de un vaso con dos asas (aún con un poco de ayuda), así como golpear objetos uno contra el otro. Sus balbuceos se desarrollan más, divirtiéndose repitiendo sílabas. En esta etapa el bebé podría mostrar ansiedad al separarse de su madre, por lo que intentará seguirla con la vista o gateando. De ser posible, permite que tu bebé te acompañe en las tareas. Si ya no podrás estar durante el día con tu bebé porque regresas a trabajar, intenta acostumbrarlo con anticipación y progresivamente a quien lo cuidará, de manera que vaya estableciendo un vínculo afectivo.

8 Meses

Su creciente desarrollo le permite tener más libertad de movimiento y de percepción del ambiente. El lenguaje comienza a ser más expresivo, tu bebé muestra con mayor claridad sus emociones e imita y responde ante gestos. Además, para la alegría de sus padres, balbucea dobles sílabas como si fuesen palabras (como ma-ma o pa-pa). Si bien algunos bebés no tienen problema con la separación, otros podrían manifestar ansiedad, requiriendo mayor cercanía de su madre para fortalecer su seguridad.

9 Meses

El reflejo del paso del bebé es crucial en esta etapa: al sujetarlo “de pie” sobre una superficie lisa, éste realizará movimientos como si estuviese dando sus primeros pasos. La comprensión del lenguaje es mayor, reconoce el significado de palabras y busca a su mamá con la vista cuando le preguntan por ella. Además, le gusta jugar con su voz e imitar sonidos de animales. El bebé se reconoce en el espejo y gira su cabeza cuando escucha voces cerca.

10 Meses

Aunque pueda parecer prematuro mantener una conversación con tu bebé, es una gran manera de entrenar su habilidad del habla. Una buena idea es ir paso a paso para explicar a tu bebé lo que estas haciendo; no importa si se estas preparando la cena o trabajando en el computador. Cuando pones a tu bebé en su cochecito, puedes consultarle si está realmente cómodo, cantar canciones o cambiar las palabras por gestos que la expliquen. De esta manera, las palabras clave y frases tendrán significado para el bebé. Pronto captará la conexión. Ya tal vez dice " mamá " cuando ve a su madre y " papá " cuando papá entra en la habitación (a pesar de que en este momento utiliza los dos términos sin ninguna diferencia de género).

11 Meses

El bebé pronto celebrará su primer año de vida y ya es un niño que crece con mayor independencia, pese a que todavía necesite de mucha atención y asistencia. Se puede parar solo, doblar el cuerpo, ponerse en cuclillas, dar pasos lentos, tomar y usar elementos para comer. Es importante ahora establecer límites y enseñarle qué es correcto o incorrecto, de modo de evitar conductas peligrosas. El bebé ya puede entender instrucciones simples, aunque puede olvidar muchas de las que ha recibido, por eso es importante reiterarlas de manera afectuosa, pero firme.

12 Meses

El desarrollo progresivo de su cerebro y capacidades cognitivas hacen posible que manifieste habilidades mentales superiores, como hablar y razonar. A esta edad, su bebé puede comunicarse con palabras o signos con pleno significado, comprendiendo e incorporando conceptos en su memoria. Disfruta de esta fase de su crecimiento en que aprende las bases de la comunicación, que es probablemente uno de los más importantes hitos en su desarrollo presente y futuro. Promueve el interés de tu bebé en el lenguaje hablándole con frases cortas, simples y claras para que alcance en su vida autonomía en el proceso de pensar, expresar, decidir.